Hace más de un año que no escribo nada. Durante este tiempo
me he tomado muy en serio aquel proverbio árabe que dice “no hables si lo que
vas a decir no es más hermoso que el silencio”. Se ha dicho y escrito taaaaaanto
acerca de la crisis que ni tenía nada que aportar, ni ganas de hablar de otros
temas. Si alguien dijo, hablando de futbol, que había un entrenador en cada aficionado,
puedo afirmar en este momento que hay un economista, un ministro y un
presidente en todos y cada uno de nosotros.
Es difícil leer un artículo o ver una entrevista objetiva sobre
lo que está ocurriendo con la economía a nivel mundial, porque no obviemos que
en esta partida juegan todos los países del planeta. Y cada uno con sus
estrategias y sus planes a largo plazo. ¿Todos? Bueno, todos menos Europa,
cuyos ciudadanos se están jugando su futuro y el de sus hijos, y cuyos
gobiernos parecen más enfocados a ganar la siguiente mano que la partida final.
Pero hoy no quiero viajar por estos lares.