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1 de octubre de 2013

Los 10 secretos del Amor abundante

Recuerdo que hace unos años mi novia me sorprendió en el cumpleaños con un libro, “Los diez secretos del Amor abundante”. Más tarde entendí el por qué de aquel regalo y de su dedicatoria. Yo no estaba habituado a la lectura, a menos que fuera prensa deportiva, pero “la curiosidad mató al gato” y así empezó el final de aquella relación.

Cuando comencé a leer el libro, unos meses más tarde, yo acababa de empezar mi carrera profesional y, como la mayoría en sus inicios, me sentía un poco inseguro dentro de la vorágine empresarial. Pudo ser esta la razón, o lo bien que se portaron conmigo en mi primer trabajo, o la educación que me brindaron mis padres, o quizás se debiera a cualquier otra causa, pero desde la primera página la historia me sacó del barrizal en el que estaba encallado y me condujo a unos valores sin los cuales me sería imposible sobrevivir hasta la jubilación. ¡Trabajamos tantos años…!

Sé que es extraño, y que me disculpe el autor, pero ¿por qué no extrapolar su Amor abundante al resto de relaciones de nuestra vida? O al menos, ¿por qué no seguir sus “reglas” en nuestras actividades diarias? Entendemos el amor como los sentimientos que ligan a una persona con otra. Todos hemos experimentado la sensación de enamorarnos, hemos sentido ternura, respeto, afecto, pasión, confianza, lealtad, piedad, y tantas otras emociones buenas. Me encanta la frase de Jack Nicholson en Mejor Imposible “tu haces que quiera ser mejor persona”. Para mi resume el significado de Amor.

26 de julio de 2012

Cada uno da lo que posee

Sigo abogando por un cambio en la Sociedad, en sus valores y principios éticos, por una profunda Reingeniería Social y un Modelo Parasitario de Expansión Social que nos conduzca a la mejor versión humana: la solidaria, la comprometida y la responsable, tanto en grupo como individualmente.

Y sigo con la esperanza de que entre todos lo conseguiremos. Cada uno con su granito de arena en su día a día. No son necesarios grandes cambios en nuestros corazones, sino enfocarlos en la dirección correcta. Tampoco hay que irse lejos para conseguirlo, sino salpicar a los que nos rodean, para que en ellos también florezca el amor y puedan transmitirlo.

11 de julio de 2012

Piensa el bobo que lo sabe todo

”Tras el carro de la vida, en un letrero se lee: ¡el que venga detrás que arree! “. Demasiados años pensando que”lo que mucho abunda, poco daña, en no siendo palos o sarna”. Pero ”cuando al soldado le dan de beber, o le han molido a palos o le van a moler”. “La codicia rompió el saco” y olvidamos que “el buen seso huye de todo exceso” y que “ni guiso “recalentao”, ni amigo “reconciliao”, ni mujer de otro “reinao”, pues “quien no piensa que hay mañana, tiene la cabeza vana”. Hasta “el buen ladrón, en la casa, primero mira la salida que la entrada”.

Es cierto que “administrador que administra y enfermo que se enjuaga algo traga”, que “quien administra tus bienes, por suyos los tiene”, y que “lamiendo culos subió Miguel, y ahora le lamen el culo a él”. Y aunque “con molde se hacen los tontos, y hay tantos porque los hacen pronto”, “vicio que no se castiga, a más va cada día”, pues “cuando el asno que es muy asno, entonces se tiene por caballo” ya que “nadie más engreído que un tonto bien vestido”.

20 de junio de 2012

Los 10 secretos del Amor abundante (II)

Recupero hoy una de mis primeras entradas porque creo que el amor es el único halo de esperanza que nos queda. Y si entonces hablaba de empresas y empleados, la historia sigue siendo la misma si hablamos de países y ciudadanos. El amor, entendido como servicio, respeto, solidaridad, lealtad, justicia y responsabilidad, debe ser nuestro compañero de viaje.

Recuerdo que hace unos años mi novia me sorprendió en el cumpleaños con un libro, “Los diez secretos del Amor abundante”. Más tarde entendí el por qué de aquel regalo y de su dedicatoria. Yo no estaba habituado a la lectura, a menos que fuera prensa deportiva, pero “la curiosidad mató al gato” y así empezó el final de aquella relación.

28 de octubre de 2010

¿Vuelve la solidaridad?

Llevo sólo dos semanas en el curso de Comunidades Virtuales. En estos días he leído la documentación de las asignaturas de este primer cuatrimestre, artículos recomendados y bibliografía; y he visto algún video y presentaciones propuestas por los profesores o mis compañeros. ¡La cabeza me va a explotar! Pero no de volumen de información sino de volumen de posibilidades que ofrecen las redes en internet.
A todos nosotros nos ha llegado algún correo con el título ”cómo hemos cambiado”, en el que se comparaban los hábitos de hace unos años con los actuales. Seguro que según íbamos leyendo nos aparecía la sonrisa y, punto tras punto, íbamos asintiendo con la cabeza. El lenguaje no verbal nos delataba.
El rápido avance de la tecnología nos ha cambiado las costumbres, tanto personales como profesionales. En mi opinión para mejor, aunque ahora existan “maquinitas del diablo” que en más de una ocasión nos saquen de quicio. Pero es un daño colateral que estamos dispuestos a asumir.
Yo siempre había pensado que la llegada de internet nos iba a volver más autistas y egoístas de lo que la Sociedad, de por sí, se estaba volviendo. Estaba convencido de que la gran oferta existente y el anonimato que nos ofrece la red nos iba a volver seres menos sociables todavía. Claramente estaba equivocado. No digo que alguno no se haya encerrado en casa y le busquen por desaparición, pero está claro que “las Redes Sociales no son más que la evolución de las tradicionales maneras de comunicación del ser humano, que han avanzado con el uso de nuevos canales y herramientas, y que se basan en la co-creación, conocimiento colectivo y confianza generalizada”, como apunta Juan Merodio en su libro Marketing en Redes Sociales.
Lo más importante de todo es que la comunicación entre las personas ha crecido exponencialmente. Ahora lo tenemos mucho más fácil. Y esa capacidad, unida al cansancio y la poca confianza que nos ha ido calando desde las grandes empresas, la banca y la política, ha hecho que la solidaridad empiece a florecer. A través de las Redes se ha conseguido una fraternidad entre usuarios, que estaba en peligro de extinción. Se trabaja en grupo, las decisiones se empiezan a democratizar (hasta hay un equipo de futbol dirigido por sus 30.000 aficionados a través de la web), existen comunidades de ayuda para madres, viajeros, cinéfilos, o cualquier cosa, si necesitas un consejo o una ayuda para una compra, un viaje, una avería en el coche o lo que sea, en la red lo encontrarás, etc. etc.. Cada uno ofrece sus conocimientos. Y todo de un modo altruista.
Y esto es sólo el principio. Confiemos en que este cambio cultural nos devuelva a los valores que nunca debimos perder.
Ya sé que siempre existirán peligros y personas que se aprovechen de la situación, pero a mí me vale con ver que la metamorfosis ha comenzado.